señales de humo

viernes 18 de septiembre de 2009

Por la ley de medios.

Los abajo firmantes apoyamos la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual porque entendemos que la actual concentración de medios de comunicación en manos de monopolios privados cercena el derecho a la información de nuestra sociedad, avasallando una de las conquistas más importantes y colectivas de la democracia, como es la libertad de expresión, en nombre de la defensa de sus intereses particulares. También entendemos que los binarismos no sirven para llevar adelante un debate productivo sobre esta ley fundamental, porque es una ley que trascenderá a los mismos actores en disputa. Ni el Gobierno ni la oposición ni las empresas monopólicas tienen las mismas responsabilidades, frente a una creciente demanda social de reforma del sistema de medios audiovisuales.


Porque más allá del contexto en que el debate se produce -originado en parte por los intereses que afecta el proyecto de ley- es inaceptable que la comunicación audiovisual siga regulada por una ley que, impuesta bajo la dictadura, cuenta hoy entre sus defensores a entidades como ARPA y ATA, que en ese momento eran parte de la autoridad de aplicación, y que hoy se envanecen en nombre de “la libertad”.

Porque es necesario incorporar la mayor cantidad de gente posible, a través de organizaciones intermedias, a la gestión de los medios y de sus contenidos, y que el Estado garantice una mayor pluralidad, a través de los canales institucionales amparados en la Constitución Nacional y no por intermedio de los intereses económicos de los particulares que, en nombre de la libertad de expresión, aprovechan su desregulada participación en el mercado para manipular la información a los fines de preservar su poder económico y político.

En ese sentido, entendemos al proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual como una oportunidad histórica de fortalecer la democracia, tanto en lo que respecta a sus instituciones como a las posibilidades de participación. Desmonopolizar mejora la calidad de vida democrática porque impide que un solo actor determine la agenda de la conversación pública liberando también a los trabajadores de esos medios monopólicos de las garras de un solo patrón. A su vez no hay democracia posible si los poderes que de ella surgen no garantizan una pluralidad de voces real, que dé cuenta de la polifonía de una sociedad que requiere de la participación de todos sus actores. Libertad de expresión entendida como participación pública de toda la sociedad, de un Estado que la garantiza, y no como construcción comunicacional de los negocios y acuerdos que se hacen puertas adentro. Una ley que garantiza mayor transparencia en la producción y circulación de contenidos, que la ley que nos legó la dictadura y aún hoy sufrimos.

Esta Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual será una Ley de la Democracia, fruto de dos décadas de debates, celebrados en foros, universidades nacionales y entidades de bien público que entienden al derecho a la información libre, plural e independiente como un paso más en la mejora de la calidad institucional y política de una sociedad. A 26 años del fin de la dictadura cívico-militar, se impone la necesidad de revalorizar la libertad de expresión en nombre de los intereses colectivos. Una ley que abra la posibilidad de convertir a la información en un bien público y no en un negocio que ha demostrado responder no sólo a la remanida libertad de empresa, sino a la imposición de políticas y agendas propias de un totalitarismo de mercado que se sustenta en la desinformación y la manipulación de un derecho adquirido por la sociedad en su conjunto.

Karina Arellano - Martín Armada – Mario Arteca - Alejandro Caravario - Fabián Casas – Pablo Chacón - Juan Desiderio - Lucía De Gennaro - Cecilia Di Gioia - Mariana Enriquez - Horacio Fiebelkorn - Martín Gambarotta -Griselda García - Mercedes Halfon - Mariano Hamilton - Sebastián Hernaiz – Claudio Iglesias - Juan Diego Incardona - Alfredo Jaramillo - Pablo Katchadjian - Violeta Kesselman - Marina Kogan - Alejandro Lingenti - Gustavo López - Marina Mariasch - Alejandro Méndez - Sebastián Mignogna - Sebastián Morfes - Fernanda Nicolini - Sol Prieto - Sergio Raimondi - Damián Ríos - Martín Rodríguez – Alejandro Rubio - Diego Sánchez - Esteban Schmidt - Federico Scigliano – Sebastián Scigliano – Mónica Sifrim - Claudio Zeiger - y siguen las firmas.

sábado 5 de septiembre de 2009

Me cuesta tanto determinar

si me acerco o me alejo de vos.

miércoles 19 de agosto de 2009

A partir de septiembre, taller de narrativa en el ecunhi. Pueden inscribirse vía web! Es fundamental la inscripción previa. Sale 75 peluchitas por mes, y no es autobombo (o sí), pero promete. Cualquier consulta pueden escribir a marukogan@gmail.com, y además ahí en el flyer tienen otros dos talleres divinos: "Literatura de viajes", a cargo de Claudia Torre, y "Poesía... eres tú", a cargo de Rodolfo Edwards.
Con la primavera, se acaban todas esas excusas para no salir de casa.
Los esperamos.

sábado 1 de agosto de 2009

Hay un estado de cambio tan agudo que en los sueños aparecen todos los que alguna vez fueron.
Le están haciendo lugar al nuevo integrante. Le preparan una cama, le enseñan el lugar. Todos se hospedan bajo las mismas condiciones pero cada uno tiene sus particularidades: una pared en la que pusieron fotos o un póster. Quizá son marcas de época. O recortes del diario, cada uno con sus logros. La sección "amor" es un pabellón ancho y, contra todo pronóstico, a veces es frío. Funciona como una cárcel que recibe al nuevo interno. Si la cosa sale mal, marche preso.
Entonces comprendemos una gran confusión. Si la cosa sale mal, no habrá muro capaz de contener tanta agua que se escurre de las manos. Si la cosa sale mal, nos vamos sin ordenar y sin apagar la luz. Los sueños no son una cárcel. Son un álbum de fotografías animadas en stop motion.

viernes 31 de julio de 2009

Es la aventura del glaciar:

Durante un período, se quiebra un pedazo de hielo cada día. Impacta en el agua. Produce un sonido áspero, se vuelve eco entre otros glaciares, salpica el agua como para inundar una ciudad, se hunde, y después el silencio.




Puede salir a flote un pedazo: pequeño resto del todo.
Cuando se vuelve a la quietud habitual, conviene sospechar. Se aproxima un nuevo desprendimiento.

Atención: se trata del quiebre, no del descongelamiento paulatino.
El descongelamiento produce la fragilidad necesaria para el desprendimiento. No apacigua el impacto.

domingo 26 de julio de 2009

un campo minado.
cuando menos lo esperás, justo cuando pensás en otra cosa, en la flor que está adelante o en el vestido que te vas a comprar cuando ganes el bonus, pisás ahí, sin darte cuenta, sin sospecharlo, y caés en un cráter.
la pausa dura dos o tres días.
después te ganás una vida y volvés al camino desde el mismo lugar. si la pausa se hizo más larga, o el cráter un poco más profundo, quizá te toca empezar de cero. eso es un poco más aburrido.
en esta vuelta ya sabés donde no pisar. aprendés algunos trucos, hasta que todo otra vez.

no es que sea tan así, porque a uno le quedan las marcas como a los autos después del granizo.
y va perdiendo o ganando habilidades, depende cómo se lo mire.

miércoles 22 de julio de 2009

Dinamité lo que quedaba. Después pisé los últimos ladrillos ya quebrados en la base y se hizo más polvo. Entre la humareda que hizo el viento con el polvo, cuando pensé que no quedaba nada, él apareció para abrazarme fuerte, fuerte. Dijo que tenía miedo. Le dije que todo era igual. Yo era la misma de siempre. Pero no me creía. Lo único que había hecho era un atentado contra la medianera que teníamos en común, no para que ya nada nos separe sino para terminar de romper la casa. Lo entendió entristecido y un poco desconfiado.
Después intentó juntar las fichas de rompecabezas que habían quedado, para volver a armar, aunque se notara el troquel. El problema fue que se perdieron algunas. Le dije que no se podía volver a armar. Que ya era tiempo de juntar los restos en la caja para guardarla en el estante. A él le dio pena, lo dijo. Todavía quería creer que las fichas perdidas estaban más cerca o más lejos, pero a la vista. Le expliqué que no. La dinamita destruye, no aleja.
No sólo perdimos el amor. El futuro que perdimos es la posibilidad de creer que nosotros algún día.

sábado 18 de julio de 2009

"...así es el Pasado: permanece en silencio hasta que aparece como un vómito."

Más, en el cuento que publica hoy Revista Ñ.

jueves 16 de julio de 2009

Update
Que sí, que no, ahora parece que sí, pero solo si...

miércoles 15 de julio de 2009

Mientras leo otros blogs, pienso, y pienso que acá no, pero qué me importa, que los anónimos barderos, que si leo perfil (y) página12, que si querés me hago la nena y le ponemos nombre: política emocional.
A ver: con el temor a lo que se viene, pensar que mucho puede ser peor (basta ver el camino de la Ciudad, y todo un bla bla bla que pueden leer mejor en otros blogs), es claro que en el poco tiempo que queda hay que construir una base lo más sólida posible (y no había base sólida) para que en dos años no arracen con todo. Que en este contexto, Pino se haga el exquisito y no quiera dialogar como si le fuera fiel a no sé qué porción de su electorado, me parece de una necedad coyuntural, o peor, un gesto zurdito-mezquino (o sea, por derecha o por izquierda por donde más te guste) que logró sorprenderme. Pensé, ilusionada, como para no ponerme tan triste (siempre siempre me ilusiono para no ponerme tan triste) que iba a estar más de este lado, qué ingenuidad.
La división de bienes va por dentro y yo me quedo con esto.

martes 14 de julio de 2009

La división de bienes va por dentro. Lo que es mío, lo que no. Mi estilo. El suyo. Mi estilo que después de tantos años tiene cosas del suyo. Y al revés. Las mezclas por las que resulta que un poco soy vos, el de los quince; soy vos, el de los veinte; soy vos, el de los veintitrés; y soy vos. Las imágenes: el sábado a la mañana me desperté pensando en una entraña con papas fritas y huevo frito. No tenía hambre. Era nostalgia.
El sábado a la noche me di cuenta que había olvidado (división de bienes involuntaria) varias cosas de mi cocina.
Hay bienes indivisibles, también. Escenas en que si recortás al otro para pierden sentido, se vuelven otra cosa: el vacío en la silla de enfrente. O todas las sillas de alrededor ocupadas por amigos. Porque por otro lado, en estas sillas, casi nunca nada. Allá quedaron las cazuelitas y el vacío que todavía se deja ver con mi silueta.


jueves 9 de julio de 2009

escritas sueltas en la noche

imaginar el peor panorama y correr el riesgo-
de estar juntos-
de no.

siempre al borde el temor al salto-
a estar juntos-
a no.

el riesgo es urgente

urgencia:

te ahogás cuando te tirás a la pileta
y no es metáfota barata
es literal

son veinte cigarrillos diarios,
qué querés.
te queda la pileta sin los largos
veinte

mirás de afuera -interesante, el mentón leve hacia arriba,
el cigarillo-
salpicar en el agua
las gotas de mi salto

y me mirás
reir
me hundo en el agua y
me mirás
hundida.

Vos fumás.
Yo estoy toda mojada.

lunes 6 de julio de 2009

La sinceridad también puede ser valentía.

viernes 3 de julio de 2009

Si ando de viaje sola por el mundo, tomar unos tragos una noche en un bar es algo de lo más natural, o posible. ¿Por qué no en mi ciudad?
A las once pm, después de la clase y de un día por momentos turbio, me bajé del colectivo a una cuadra de ese bar, y me tomé dos mojitos.






martes 30 de junio de 2009

Nos despertamos a las seis. Teníamos que ir a buscar las viandas para los fiscales y a las siete y media yo tenía que estar en la escuela para fiscalizar. Las viandas no habían llegado, así que Ch. me llevó a la escuela. Me encontré con Romi y con el resto. El fiscal general llegó una media hora tarde que todos queríamos cobrarle de nuestro sueño interrumpido tan temprano.

Nos ubicamos cada uno en su mesa. Al lado mío estaba la fiscal del pro: una chica de dieciocho años que como casi todos los pro estaba ahí por lo que le pagaban (200$). Del otro lado, una voluntaria, buena señora republicana, que fiscalizaba para la Coalición. La presidente de mesa y su adjunta parecían aplicadas, se notaba que habían estudiado para la ocasión. Una cámara de TN me filmó votando. Entramos varias veces al cuarto oscuro hasta que quedamos conformes con la distribución de las boletas.

Me sorprendieron los barbijos. Todos los gendarmes y mucha gente. El gel con alcohol para limpiarse las manos hizo furor, todos querían, muchos tenían. Cada mesa tenía uno que había llegado junto a los útiles necesarios para la tarea.

El voto con barbijo es voto pro. – escribí en un sms.

Al rato, unas policías que estaban de servició ahí cerca, quisieron votar en nuestra mesa. Leí el manual para mostrar que no podían. Una era de provincia. Podía menos. Igual, llamaron a la autoridad electoral para confirmarlo. No debían ser votos Heller, así que no perdimos nada.

Las viandas seguían sin aparecer, así que Ch. y un amigo compraron medialunas, tes y cafés para repartir por las escuelas de la jurisdicción. Llegaron, un beso, y a seguir repartiendo.

Romi me escribió:

Tu novio me discriminó. No me vio y me dejó sin facturas.

Ya le digo.

Justo llegó Heller a votar en la escuela. Bajamos a saludar al grito de: Carlos, somos tus fiscales. Nos dio un abrazo y pensé en la bobe. Todo el día pensé en la bobe. El deber cívico, la participación ciudadana, esas cosas…

Ya estábamos en nuestros puestos cuando Lubertino pasó a saludar a cada uno. Con Romi cruzamos otros mensajes. Loas para su asesor.

La mañana pasó rápido. Después de las empanadas llegaron las viandas. Estábamos llenos de comida. Repartimos a todos y a todas.

Después de las dos de la tarde empezaron a llegar los mensajes con datos de boca de urna. Recibíamos y nos mostrábamos. La cosa daba bien. Algunos mensajes parecían inverosímiles. Hablé con Ch. y me dijo que íbamos bien pero que tampoco tanto, que no dijera nada igual. Que los datos de Filmus nos daban cuartos con 13 puntos.

La tarde se cargó de ansiedad. Aplaudíamos a cada uno que votaba por primera vez. Aplaudíamos al que tenía cara de esperar un aplauso. Mucha gente entraba al cuarto oscuro y denunciaba falta de boletas. Estaban todas. Faltan boletas. Están. Algunos, entonces, decían que no estaba De Narvaez. Esto pasó en varias mesas. Alguien preguntó por la boleta de Macri, también. En la mesa de enfrente una señora se enojó y quiso dejar tirado el voto. Tuvo que meterlo en la urna bajo la tutela de un gendarme.

A las cinco y media nos vinieron a avisar que podíamos cerrar la votación cuando vinieran a decirnos. Seis menos diez parecía la noche del 31 de diciembre esperando que se hicieran las doce. Faltan cinco. Faltan tres. En mi reloj ya dice y cincuenta y ocho. Viene el gendarme. Anuncia el cierre. Todos aplaudimos.

Entramos al cuarto oscuro para abrir la urna y contar. La presidente de mesa es muy prolija. Lee instrucciones y obedecemos. Primero se guardan las boletas y sobres sobrantes en una bolsa especialmente dispuesta por el correo. Después contamos los votantes del padrón. 236 de 362. Abrimos la urna. Los sobres coinciden con la cantidad de votantes. Empezamos a abrir. Todo lleva tiempo.

Ch. manda sms: están contando?

recién empezamos a abrir sobres. Vos dónde estás?

Muerto en lo de (nombre de asesor con gusto a dulce).

El primer voto de Heller aparece después de al menos veinte votos Pro. Muchos para Coalición. Los de Pino tardan en empezar a salir. Salen los del Pro. Uno tras otro, tras otro, tras otro. Me pongo nerviosa. Me angustio. Pienso que es tan obvio que perdemos, que perdemos en general, que esto se va para cualquier lado. Pienso cosas macro tipo “el país que vendrá”. No sé. Empiezo a mandar mensajes de texto.

Tirame boca de urna por favor. Acá todavía ni uno. -a Ch.

15.7 cuarto puesto

Bien. Es muy triste ver los votos del pro. Verlos en lo material.


No saben la angustia que es ver los votos pro. (A Ch., a Ine, a mi mamá, a mi hermana).

Tranqui. Te queremos (Ine).

No te caigas. Vamos. Es el momento más difícil. (Ch.)

Posta es una angustia tremenda. Te desmoraliza a full. (a Ch)

No te caigas. Atenta. Nos está yendo bien.

La gente es una mierda. Estoy lagrimeando.

Atenta. Vamos. Actitud militante.

Me puse a llorar. No paran de salir los votos pro. Acá en vivo y en directo desde el conteo (a Ine).

(Llamado de hermana)

(por sms) No puedo estoy contando.

Genial.

Después te cuento. Igual es muy triste ver los votos del pro.

Y solanas- prat?

Por heller ni preguntas! Estamos abriendo. A simple vista coalición 2, heller 3, pino 4. Pero no sé. Estoy en pleno centro.

Sí perdón, vos sos lo mejor del K!

Lo abracé a Heller hoy porque votó en esta escuela. Por la bobe y la parte comunista.

Me hacés llorar (no es chiste).

Yo estoy llorando en el conteo, imaginate.

Y yo lloro con tus mensajes. Imaginate.

Empezamos el conteo. Primero todas esas que tenían uno, dos o tres votos. Después las cuatro fuerzas más numerosas. Ganó Pro pero la Coalición quedó segunda por poco. Pino le sacó bastante diferencia a Heller. Es así. A esta altura ya lo sabemos.

Ch. seguía recibiendo datos en una oficina y me decía que no sabía nada de la Candidata. Los números daban como esperábamos.

Cuando terminamos de contar, me encontré con el resto y nos fuimos a la casa de uno. Miramos la tele que empezaba a decir que ganaba De Narvaez, pero todavía eran pocas mesas escrutadas. Por ahora nuestra Candidata entraba, con lo justo, pero entraba. Las horas le fueron bajando los puntos, hasta quedar afuera por unas centésimas.

En el Intercontinental, alrededor de las once, la gente estaba ansiosa. Hacer un bunker en un segundo subsuelo sin señal de celular es absurdo. La gente subía y bajaba escaleras para comunicarse. Llegó Ch. cansado y desmoralizado. ¿Qué pasó con los boca de urna? ¿Qué pasó con las encuestas? Algunos todavía decían que la Candidata entraba. Ella, arriba, ya pensaba que no. Pasaban los minutos, se escrutaban más mesas, y todo parecía alejarse. Igual, siempre se espera el batacazo. Que el 55 por ciento de mesas faltantes sean auspiciosas, qué sé yo. Ch. subió a verla. Bajó al rato.

Los datos de Provincia se volvían contundentes. Se corrían los rumores de siempre: ahí baja Néstor. No va a bajar nadie. Arriba están en shock. Es lo que podía pasar. Dos puntos arriba dos puntos abajo. Ya eran las doce. Estábamos tristes.

Nos quedamos un rato más. Algunos pedían que baje alguien. Otros se animaban a los primeros análisis. Alguien me dijo siamo fuori. Adentro del salón estaba sofocante. Habían apagado el aire acondicionado. Llegó una pareja de amigos. Ella destacó lo atinado de haber llorado a la tarde en el conteo. No había imaginación posible sobre el lunes, el martes… Afuera llovía desde hacía rato. No habría plaza para nadie. Dijimos algo de los que estarían contentos y algo más sobre los indiferentes.

A la una y media nos fuimos. Algún análisis en el auto mezclado con la desazón.

Cuando volví a tener señal, me llegó un mensaje de Ine, el último sms del día:

Tengo una depresión política…

señales de humo de marina kogan